
9 pasos para
LA RUTINA DE DUCHA PERFECTA
La rutina
DE DUCHA PERFECTA

- Agua demasiado caliente: tu piel prefiere el agua fría o tibia para conservar sus aceites naturales
- Geles de baño con alcohol: el alcohol reseca la piel y también elimina sus aceites naturales
- Lavar tu rostro en la regadera: el agua de la ducha suele estar demasiado caliente para la cara y puede causar más daño que beneficio, así que lavarlo con agua fría en el lavabo es mucho mejor para la piel
- Pasar demasiado tiempo en la ducha: mientras más tiempo estés bajo el agua, más se reseca tu piel
Para aprovechar al máximo cada baño, en NIVEA tenemos la rutina de ducha perfecta para consentir y cuidar tu piel:
- Antes de entrar a la ducha, ajusta la temperatura para que el agua esté tibia
- Cepilla tu cabello para deshacer los nudos y reducir la cantidad de pelo que podría tapar el desagüe
- Exfolia tu piel para eliminar las células muertas
- Aplica el shampoo a fondo, masajeando bien la raíz; esto ayuda a llegar a todos los cabellos y además se siente agradable en el cuero cabelludo
- Enjuaga muy bien hasta que tu cabello se sienta 'chirriante'
- Aplica acondicionador en las puntas de tu cabello evitando las raíces; aunque poner acondicionador en la raíz puede sentirse muy nutritivo, hará que tu cabello se engrase más rápido y necesites lavarlo con más frecuencia, lo cual no es ideal para el pelo
Mientras el acondicionador actúa en tu cabello, aplica un gel de baño humectante en todo el cuerpo, como NIVEA Oil Infused Lotus Shower Cream
Si lo necesitas, aplica espuma para rasurar o gel de baño en las zonas del cuerpo que quieras depilar; el agua tibia suaviza el vello, lo que facilita el rasurado y ayuda a prevenir el sarpullido por afeitado
- Enjuaga con agua fría para ayudar a que los poros se cierren ligeramente
Temperatura del agua y
SALUD DE LA PIEL

Agua caliente:
Aunque no hay nada como una ducha caliente para relajarte o para despertarte en una mañana fría, en realidad podría dañar la salud de tu piel. Como regla general, si tu piel arde bajo el agua o empieza a ponerse roja, la temperatura es demasiado alta y está causando daño. Esto se debe a que usar agua muy caliente elimina los aceites naturales de la piel y la reseca. Lo mismo ocurre con el cabello: una ducha demasiado caliente también retira sus aceites naturales, dejándolo más seco y vulnerable al daño. Además, condiciones de la piel como el eczema pueden inflamarse y empeorar si el agua de la ducha está demasiado caliente
Agua fría:
Hay muchos beneficios de bañarse con agua fría y vale la pena incorporarla en tu
- Los poros se sienten más cerrados, la piel se percibe más firme y se limita la cantidad de suciedad que puede entrar en ellos
- Mejora la capacidad de la piel para responder ante pequeñas lesiones
- Permite que tu piel conserve sus aceites naturales sin resecarse